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Max Bidart

Jueves 19hs por YouTube En vivo

Luis Climenti: las señales, la perseverancia y el camino que lo llevó a cumplir el sueño de publicar

Luis Climenti en Improvisados

Hay entrevistas que terminan hablando de un libro y otras que terminan hablando de la vida. La visita de Luis Climenti al programa fue de esas últimas.

En un nuevo episodio de Improvisados, Max Bidart y Pablo Cianciosi recibieron al escritor y periodista Luis Climenti para conversar sobre literatura, periodismo, creatividad y los caminos que lo llevaron a publicar Todo eso que nos queda. La charla fue mucho más allá de la presentación de su novela: entre anécdotas, recuerdos familiares y reflexiones sobre la vocación, Climenti compartió una historia atravesada por la perseverancia, las dudas y la decisión de animarse a empezar, incluso cuando parecía que ya era tarde.

Cuando una pasión encuentra su momento

Antes de publicar su primer libro, Climenti ya venía construyendo un camino en el periodismo deportivo y en la comunicación. Sin embargo, durante años sintió que el lugar al que quería llegar siempre parecía quedar un poco más adelante.

Todo empezó a cambiar cuando decidió estudiar periodismo ya de adulto y reencontrarse con aquel sueño que había quedado suspendido tras la muerte de su padre.

En paralelo, comenzó a producir contenidos propios sobre fútbol durante el Mundial. No buscaba repetir el análisis tradicional, sino contar historias desde otro lugar, con un enfoque más emocional que estadístico.

Aquella apuesta llamó la atención de Luciano Libera, creador de Mundo Leo y prologuista de su novela. Primero llegó la posibilidad de escribir los offs de los contenidos, una tarea que ya había realizado en el Mundial anterior. Más tarde, el proyecto dio un paso más.

«En este Mundial la apuesta fue mayor. Me dijeron: no solo queremos que escribas los offs, sino que vos seas el que los grave.»

Así, Climenti pasó de escribir detrás de cámara a convertirse también en una de las voces e imágenes del proyecto, consolidando un estilo propio que combina periodismo deportivo, emoción y storytelling.

La historia detrás de su primer gran reconocimiento

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando recordó el texto que escribió para el taller de Hernán Casciari y que terminaría siendo publicado en la revista Orsai.

Ese relato nació de una experiencia profundamente personal vinculada a su padre, fallecido cuando Luis tenía apenas 17 años.

Mientras estudiaba periodismo comenzaron a suceder una serie de coincidencias que él eligió interpretar como señales. La primera fue la aparición de una pluma blanca en su casa, justo en el momento en que dudaba si comenzar la carrera. Tiempo después, durante una clase, ocurrió algo todavía más inesperado.

El profesor proyectó un documental sobre la historia del fútbol argentino y, de repente, apareció una fotografía de su padre. La imagen había sido tomada décadas atrás y era la misma que el propio Climenti había publicado años antes en internet como homenaje.

«Aparece una placa… y una foto de mi viejo. (…) Ahí dije: ‘Bueno, acá hay algo’.»

Aquella experiencia se convirtió en el relato que presentó en el taller de Casciari. Entre cientos de textos recibidos, fue uno de los seleccionados para integrar Orsai 13, una publicación que marcó un antes y un después en su camino como escritor.

Escribir es trabajar

Durante toda la conversación, Climenti derribó uno de los mitos más frecuentes sobre la escritura: la inspiración como motor principal.

Para él, las ideas pueden aparecer en cualquier momento —corriendo, manejando o mientras se baña—, pero lo verdaderamente importante es sentarse a trabajar sobre ellas.

«100% disciplina.»

Contó que muchas veces se grababa notas de voz para no perder una idea y que luego llegaba el verdadero trabajo: escribir, corregir y volver a escribir. Ese hábito convivía con su empleo cotidiano y con largas jornadas dedicadas tanto a la escritura como a la producción de contenidos para Mundo Leo.

Con el tiempo aprendió también a aceptar que hay una parte del proceso que depende exclusivamente de uno y otra que ya queda en manos de los lectores.

«Yo puedo producir hasta acá; lo que pase después ya no depende de mí», reflexionó durante la charla.

«¿Y por qué no empezar solo?»

Hacia el final de la entrevista compartió una anécdota que resume buena parte de su recorrido.

Mientras acompañaba a su hijo a una clínica de básquet, conversó con uno de los entrenadores sobre la frustración que sentía por no dedicarse todavía a lo que realmente le apasionaba. La respuesta fue tan simple como transformadora.

«¿Y por qué no empezar solo?»

Esa pregunta terminó funcionando como un punto de inflexión. Poco tiempo después se anotó en el taller de Hernán Casciari, publicó su primer texto en Orsai, escribió Todo eso que nos queda y comenzó una nueva etapa como autor.

La historia de Luis Climenti demuestra que los sueños rara vez llegan de un día para el otro. Se construyen con trabajo, disciplina y la decisión de dar el primer paso, incluso cuando el camino todavía parece incierto.

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