Max Bidart se considera un “polirrubro”. Diseñador, escritor, docente universitario y director creativo, asegura que se aburre fácil y que necesita estar constantemente imaginando nuevos proyectos. Esa inquietud lo llevó desde el mundo de los cómics hasta la publicación de sus libros Justo ayer y Despoblados, que presentó recientemente en Asunción.
Nació en Mercedes, Buenos Aires, y reside en La Plata, donde es profesor adjunto en la Facultad de Artes de la UNLP y director creativo de QKStudio. De chico descubrió el mundo de los cómics y empezó a crear sus propias historietas para compartir con amigos. Durante muchos años, dibujó y escribió sus propios personajes e historias. Creía que eso era lo que iba a hacer de grande, teniendo en cuenta que narrar es algo que siempre estuvo en él.
“Después estudié Diseño en Comunicación Visual porque tenía mucho de narrativa, pero terminé enamorándome del mundo de la Comunicación y me dediqué de lleno a eso. Seguí escribiendo, aunque desde otro lugar: guiones para videos, gacetillas, notas, storytelling para marcas y sitios web. Publicar un libro era una cuenta pendiente. Hace poco más de dos años, empecé talleres de escritura y reconecté con esa parte de mí. Desde entonces no pude parar de escribir”, mencionó en entrevista con Última Hora.
Sostuvo que si bien lo más fácil es escribir, lo más difícil es convencerse de que uno puede hacerlo bien. “El miedo a la crítica siempre está presente. Y, cuando escribir no es tu actividad principal, encontrar tiempo también se vuelve un desafío”, agregó.
Sus libros y planes
Decidió hacer una pequeña gira para que más gente conozca su obra y estuvo en nuestro país del 25 al 27 de junio con sus dos libros. Justo ayer explora los pueblos del interior, la infancia y las décadas de los ochenta y noventa desde una mirada autobiográfica y emocional. En Despoblados, Bidart conserva ese anclaje temporal y territorial, pero lo lleva hacia un registro más inquietante: mitos locales, cementerios, molinos, silencios colectivos y miedos ancestrales que atraviesan generaciones.
“Asunción es una ciudad que quiero mucho. Me recibieron con la calidez de siempre y, además, tuve la enorme ayuda de un amigo cineasta que hizo posible toda la logística. Justo ayer puede conseguirse escribiéndome a través de mi web, donde coordinamos el envío. Despoblados, en cambio, está disponible desde la tienda online de Editorial Orsai, con envíos a Paraguay. Ojalá pronto pueda contar con un distribuidor local para que ambos libros también estén en las librerías de Asunción”, expresó


