Hay eventos donde uno vende libros. Y hay otros donde, en realidad, conoce lectores. La Plata Comic volvió a demostrar por qué es uno de los encuentros culturales más importantes de la ciudad: durante dos jornadas, el Artist Alley reunió a ilustradores, escritores, historietistas y artistas independientes en un espacio pensado para descubrir nuevas obras y conversar sin apuro.
Este año tuve la alegría de participar con Despoblados, mi libro de relatos de terror y misterio ambientados en pueblos, rutas y parajes donde lo sobrenatural parece convivir con lo cotidiano. Quiero agradecer especialmente a quienes se llevaron un ejemplar para empezar este viaje, pero también a todos los que se acercaron al stand simplemente para charlar, preguntar por el libro o compartir sus propias experiencias con el género fantástico.
Uno de los mayores regalos del evento fue el encuentro con otros autores y artistas que compartieron el Artist Alley. Entre libros, ilustraciones, mates y largas conversaciones nacieron nuevos vínculos, proyectos e ideas que confirman que la comunidad independiente sigue creciendo gracias al intercambio y la colaboración.
La Plata Comic continúa consolidándose como un espacio que trasciende el mundo del cómic. Tal como destacan sus organizadores, el encuentro busca reunir propuestas para todas las edades y celebrar la diversidad de expresiones culturales, desde la literatura hasta la ilustración, los juegos, el cosplay y las artes visuales. Esa apertura fue, justamente, lo que permitió que Despoblados encontrara nuevos lectores entre personas que quizá llegaron buscando una historieta y terminaron descubriendo historias donde el verdadero terror habita en aquello que parece demasiado real.
A todos los que pasaron por el stand, compraron un libro, pidieron una dedicatoria o simplemente se detuvieron unos minutos para conversar: gracias. Nos volveremos a encontrar, seguramente, en otra feria, en otra presentación o, quién sabe, en alguno de los pueblos que habitan las páginas de Despoblados.


